¿Caspa en los recién nacidos? Es la costra láctea

¿Caspa en los recién nacidos? Es la costra láctea

La costra láctea es el nombre común del sebo en la cabeza de un recién nacido que recibe el nombre de caspa cuando se presenta en adultos. Tiene el aspecto de resequedad o de una capa grasosa y puede llegar a formar costras de color amarillento o marrón. Si bien puede no ser agradable cuando la veas, es completamente inofensiva. Lo habitual es que desaparezca por sí sola entre los 6 y 12 meses, aunque a veces puede llegar a durar incluso años. En ocasiones llega a aparecer en los pliegues de la piel, las cejas o las axilas y si observas que se ha extendido a alguna parte del cuerpo que no sea el cuero cabelludo se le conoce como dermatitis seborreica.

Causas

En realidad no se sabe cuál es la causa exacta de la costra láctea. Se cree que se debe a ciertas hormonas presentes en tu organismo que pueden provocar una sobreestimulación de las glándulas que producen sebo o grasa en la piel de tu bebé, mientras que otros especialistas opinan que se debe a una sobreproducción de bacterias o microorganismos que habitan regularmente en la piel, como una levadura llamada Malessezia. Aunque no se sabe a ciencia cierta qué la produce, sí se sabe qué es lo que NO la causa: es bien conocido por los médicos que no es por falta de higiene o de cuidados y no es contagiosa ni suele causar molestias.

Cuidados y tratamiento

Si quieres mejorar el aspecto de la piel de tu bebé, te recomiendo que apliques un poco de vaselina o un aceite natural suave como aceite de oliva o de almendras sobre las costras. Posteriormente, puedes enjuagar con agua tibia y champú suave de selenio, zinc, brea o keluidina. Evita realizar estos lavados de manera muy frecuente (más de una vez al día) pues estimularás aún más las glándulas que producen sebo. Con un lavado de dos a tres veces por semana es más que suficiente.

El lavado favorecerá que los restos de costra y la piel muerta se retiren del cuero cabelludo y evitará que vuelvan a aparecer. También te recomiendo cepillar suavemente el cuero cabelludo después del baño diario con un cepillo suave o una toallita sin ejercer demasiada presión o fricción. No retires las costras con un cepillo o con las uñas pues, si están demasiado adheridas a la piel, podrías causar lesiones que posteriormente se infecten. Tampoco es necesario acudir al médico para tratar esta condición a menos que la costra láctea sea realmente intensa o se extienda a otras zonas del cuerpo.

 

Cortesía de todobebe.com

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